jueves, 25 de agosto de 2016

El cambio climático podría dejarnos sin Juegos Olímpicos en el futuro cercano

Amy Goodman y Denis Moynihan, Democracy Now!

Cuenta la leyenda que la primera maratón tuvo lugar en la Grecia antigua, en el año 490 A.C. Los atenienses habían impedido la invasión de los persas y enviaron a un mensajero a que fuera corriendo a llevar la noticia de la victoria desde el lugar de la batalla, la ciudad de Maratón, hasta la capital, Atenas. Corrió alrededor de 40km, entregó el mensaje y, acto seguido, se desplomó y murió al instante. Los historiadores cuestionan la veracidad de la leyenda, pero sigue siendo un mito fundacional del popular acontecimiento. Ahora, el futuro de la maratón en particular, y de los Juegos Olímpicos en general, podría estar en peligro. Un informe que acaba de publicar la revista médica británica The Lancet da a entender que para el año 2085 casi todas las ciudades que podrían ser anfitrionas de los Juegos Olímpicos serán demasiado calurosas para realizar eventos al aire libre.

Kirk Smith, catedrático de salud ambiental mundial de la Universidad de California, Berkeley, encabezó el equipo que redactó el artículo para The Lancet. Smith escribió: “La maratón es la actividad que exige mayor resistencia y, por consiguiente, da una buena idea de si las condiciones serán seguras para otras disciplinas olímpicas”. El científico observó que las temperaturas extremadamente elevadas ya han provocado que se cancelaran maratones, como ocurrió con la maratón de Chicago en 2007. Durante las pruebas de clasificación para elegir al equipo olímpico estadounidense que iría a los Juegos Olímpicos de Río este año, realizadas en Los Ángeles, el 30% de los corredores abandonaron la carrera debido al calor. El informe señala que: “En 2085, solamente 8 de las 543 ciudades fuera de Europa Occidental con capacidad de ser anfitrionas de los Juegos entrarían dentro de la categoría de bajo riesgo. Es decir, sólo el 1,5 por ciento”.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Crisis financiera y estancamiento en el capitalismo

Alejandro Nadal, La Jornada

La economía mundial se encuentra atrapada entre las fuerzas que conducen al estancamiento y las que llevan a un interminable proceso de crisis crónicas. Para entender esta oscilación entre estancamiento y crisis es necesario considerar las relaciones entre el sector financiero y el capitalismo no financiero.

Ayer en la facultad de Economía de la UNAM se presentó el libro de Jan Toporowski, Crédito y crisis: de Marx a Minsky. Este texto aborda esta problemática y su evolución en la historia de la teoría económica heterodoxa. Toporowski es un destacado economista de la Universidad de Londres.

El hilo conductor de la reflexión de Toporowski es el siguiente: el sector financiero se desenvuelve en una primera instancia para servir al capitalismo industrial, pero en una segunda instancia el sector financiero termina modificando al propio capitalismo. Es decir, en una primera etapa el sector financiero comienza a hacer frente a las necesidades de financiamiento del capitalismo industrial (que se incrementan y que requieren de horizontes de tiempo más largos para la amortización). En una segunda etapa, los mercados financieros se transforman de simples agentes subsidiarios para el financiamiento en entidades que modifican el funcionamiento del capitalismo real (no financiero).

¿Cómo se lleva a cabo esta evolución?

¿Está el neoliberalismo al borde de la muerte?


El neoliberalismo —sistema económico dominante en Occidente— está en las últimas según opina el ganador del Premio Nobel, economista y exasesor presidencial durante el mandato de Bill Clinton, Joseph Stiglitz. En su último libro 'El Euro: Cómo una moneda común amenaza el futuro de Europa', el experto sostiene que las principales deficiencias del euro y la economía europea generan una gran cantidad de problemas para todo el continente y amenazan con provocar un colapso económico.

El neoliberalismo es un sistema basado en las ideas del libre comercio, los mercados abiertos, la privatización, la desregulación y el recorte en el gasto público, dirigidos a la mejora del funcionamiento del sector privado, algo que es, supuestamente, la mejor manera de estimular el crecimiento económico. Las ideas neoliberales dominan en las economías de las mayores potencias mundiales y organizaciones internacionales como el FMI y el Banco Mundial.

martes, 23 de agosto de 2016

El frente social ante el imperialismo global

Luciano Salerni, Alainet

Estamos es un momento particular, un punto crítico en el desarrollo del capital y una bisagra para las luchas sociales. Se pone en juego la conducción del proceso ya que bajo la visión política liberal el movimiento obrero y el pueblo quedan encerrados en el posibilismo económico y político. Y de esa manera, el proyecto de país, el proyecto nacional, solo podrá ser furgón de cola de cualquiera de los imperialismos que se disputan hoy el re-parto del mundo. Pese a las distancias geográficas kilométricas donde ocurren y a las diferencias particulares de sus acciones, los acontecimientos de las últimas semanas hacen fluir una única agenda poniendo aún más sobre relieve dos aspectos del conflicto en curso: momento de agudización de la guerra inter-imperialista que alcanza un carácter global. Sucesos en apariencia distintos, aislados, dispersos y distantes, como el Brexit en Inglaterra, el intento de golpe en Turquía y los atentados en Alemania y en Francia, no son elementos contextuales para la situación nacional. Por el contrario, construyen un hecho social cuya magnitud es única: la global. Y ese es el estado mismo de lo que asumimos como “nuestra” la situación.

sábado, 20 de agosto de 2016

Bancos, especulación e ideología

Enric Llopis, Rebelión

Se trata simplemente de un medio de pago. Lo que se da o recibe por la compra o venta de artículos, bienes y servicios. “No hay nada en el dinero que no pueda ser comprendido por una persona razonablemente curiosa, activa e inteligente”, afirma el economista John K. Galbraith en el libro “El dinero”, cuya primera edición se publicó en 1975 y Ariel reeditó en castellano 20 años después (con un capítulo añadido en el que incluían referencias a las presidencias de Carter y Reagan). El dinero aparece históricamente vinculado a tres instituciones progenitoras: las Casas de la Moneda, las Secretarías del Tesoro o Ministerios de Hacienda y los bancos. Y el negocio bancario nace en Italia. De hecho, el mundo no se inició con la actual crisis. “Ni los Rothschild ni J.P. Morgan han igualado a los Médicis en una grandeza sustancialmente fomentada por ser agentes fiscales de la Santa Sede”, resalta el autor. Además, las casas de banca de Venecia y Génova sientan el precedente de los bancos comerciales (al menos un centenar de bancos de depósito se fundaron en Venecia entre los siglos XIII y XV). Casi igual de avanzadas eran las entidades del Valle del Po.

viernes, 19 de agosto de 2016

Estados Unidos descubre que las prisiones públicas son más baratas que las privadas


Se acabó: al Departamento de Justicia de Estados Unidos se le acabó la paciencia. Tras echar cuentas durante años, ha confirmado que las prisiones federales (las que dan servicio al circuito judicial en el que se enjuician los delitos más graves y aquellos cuya trascendencia supera las fronteras de un solo estado) son un agujero de dinero por culpa de la gestión privada.

En el país del mundo que más gente tiene encarcelada (unos 700 reclusos por cada 100.000 habitantes, frente a los 451 de Rusia o los 307 de Brasil, aunque en estados como Luisiana se dispara hasta los 1.082), cada dólar de los más de 80.000 millones que se emplean cada año en mantener la población reclusa cuenta.

Las cifras de encarcelados en Estados Unidos muestran, además, un claro sesgo racial: mientras que la tasa de personas de raza blanca apenas llega a las 450 por 100.000, la de personas de origen latinoamericano se duplica hasta 831, y la de las de raza negra se dispara hasta las 2.306 (más de tres veces la media de todo el país).

Poder corporativo, libre comercio y fraude fiscal: una sola ecuación


Desde mediados de la década del noventa el movimiento social a nivel global comenzó a colocar como prioridad en sus agendas de lucha el tema comercial, dándole especial énfasis a una crítica completa al paradigma del libre comercio, que se colocó como premisa teórica de la puesta en marcha de la globalización neoliberal.

El primer escenario de la batalla contra el paradigma del libre comercio fue la Organización Mundial del Comercio (OMC), en donde se avanzó creando un entramado jurídico global de carácter obligante que profundizó la lógica de la desregulación comercial: agresivas desgravaciones arancelarias; eliminación de marcos regulatorios al capital financiero; y fortalecimiento de la protección unilateral a las inversiones externas.

jueves, 18 de agosto de 2016

Sí que hay alternativas al determinismo económico y/o tecnológico

Vicenç Navarro, Público

Uno de los posicionamientos más extendidos en la cultura política y económica del país es que la globalización de la economía a nivel mundial ha hecho imposible llevar a cabo políticas a nivel del Estado-nación, y muy en particular aquellas que están encaminadas a mejorar la calidad de vida de las clases populares que, por cierto, constituyen la mayoría de la población en cada Estado-nación. La famosa frase de que “no hay alternativas” se convierte en un muro frente a cualquier intento de cambio. De esta manera, el desmantelamiento de los servicios públicos del Estado del Bienestar y el descenso de los salarios y de la estabilidad laboral, con el consiguiente deterioro del estándar de vida de la mayoría de la gente, se presentan como inevitables e inalterables. Por desgracia, un número creciente de movimientos sociales y partidos políticos progresistas están también aceptando esta interpretación de la realidad, concluyendo que, a no ser que haya un cambio global (bien sea de la Eurozona, o de la Unión Europea, o del mundo capitalista), es poco lo que se puede hacer para cambiar tales políticas.

En otras ocasiones, este determinismo económico es sustituido o complementado por otro determinismo, este de carácter tecnológico, que asume que los cambios tecnológicos son los que están configurando nuestras sociedades, sin que podamos hacer mucho para cambiarlo. Así se asume –contra toda evidencia empírica existente- que los avances tecnológicos en la automatización del trabajo están destruyendo puestos de trabajo, abocándonos a un futuro sin puestos de trabajo.

La falsa promesa económica de la gobernanza global

Dani Rodrik, Project Syndicate

La gobernanza global es el mantra de la élite moderna. El argumento es que el incremento de flujos transfronterizos de bienes, servicios, capital e información (derivado de la innovación tecnológica y la liberalización de los mercados) generó demasiada interconexión entre los países del mundo como para que cada uno de ellos por separado pueda resolver sus problemas económicos solo. Necesitamos reglas globales, acuerdos globales, instituciones globales.

Esta afirmación goza de tanta aceptación que cuestionarla puede parecer como sostener que el Sol gira alrededor de la Tierra. Pero lo que puede ser verdad en el caso de problemas realmente globales como el cambio climático o las pandemias no es aplicable a la mayor parte de los problemas económicos. Contra lo que oímos a menudo, la economía mundial no es un bien común global. La gobernanza global ayudará muy poco, y a veces ocasionará un perjuicio.

Lo que hace que, por ejemplo, el cambio climático sea un problema que demanda cooperación internacional es el hecho de que el planeta tiene un único sistema climático. Como da lo mismo dónde se emitan gases de efecto invernadero, imponer restricciones a las emisiones sólo en el nivel nacional generaría escaso o nulo beneficio al país que lo hiciera.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Un día más en la crisis

Alejandro Nadal, La Jornada

Un día como hoy, hace exactamente nueve años, el Comité de operaciones de mercado abierto de la Reserva Federal (FOMC) reconocía que las condiciones de los mercados financieros se estaban deteriorando rápidamente. En su diagnóstico de la coyuntura admitía que las restricciones sobre crédito y la incertidumbre frenarían el crecimiento. Es como si el capitán del barco viera venir un huracán y dijera: ¡Cuidado, viene una brisa ligera!

Ha llovido desde esos días en los que los economistas de la Fed y del mundo académico tradicional comenzaban a ver señales inquietantes en el horizonte. Su marco conceptual hacía difícil pensar que algo realmente malo estaba cocinándose en las entrañas de las economías capitalistas avanzadas. No cabe duda: cuando se trata de analizar la crisis global del capitalismo contemporáneo, a lo más que llega el pensamiento económico tradicional es a ver entre brumas una crisis financiera.

Por ejemplo, en Estados Unidos se sigue hablando de las reformas al sistema bancario y financiero, como si ahí estuviera la solución del problema. Y aunque todavía no se termina de implementar la ley Dodd-Frank, todavía sigue vivo el debate sobre si el tamaño de los bancos ya dejó de ser un problema o si todavía entraña riesgos sistémicos.

martes, 16 de agosto de 2016

Para construir una internacional progresista

Yanis Varoufakis, Sin Permiso

La política en las economías avanzadas de Occidente está en la tesitura de una reestructuración política como no se ha visto desde los años 30. La Gran Deflación que tiene acogotados a ambos lados del Atlántico está haciendo que revivan fuerzas políticas que habían estado dormidas desde el final de la II Guerra Mundial. Está volviendo la pasión a la política, pero no de la forma que muchos habíamos esperado.

La derecha se ha visto animada por un fervor contrario al “establishment” que era, hasta hace poco, patrimonio de la izquierda. En los Estados Unidos, Donald Trump, candidato republicano a la presidencia, mete en vereda – bastante creíblemente – a Hillary Clinton, su oponente demócrata, por sus estrechos lazos con Wall Street, sus ganas de invadir tierras foráneas, su disposición a adherirse a acuerdos de libre comercio que han socavado el nivel de vida de millones de trabajadores. En el Reino Unido, el Brexit ha asignado a ardientes thatcherianos el papel de entusiastas defensores del National Health Service [el sistema sanitario británico].

Esta transformación no carece de precedentes. La derecha populista ha adoptado tradicionalmente una retórica cuasi izquierdista en tiempos de deflación. Cualquiera que tenga estómago para revisar los discursos de los más destacados fascistas y nazis de los años 20 y 30, encontrará apelaciones – los panegíricos de Benito Mussolini a la seguridad social o las punzantes críticas del sector financiero por parte de Joseph Goebbels – que parecen, a primera vista, indistinguibles de metas progresistas.

domingo, 14 de agosto de 2016

Revelan cuál es el país de América Latina con el mejor salario mínimo


La diferencia entre el mayor salario mínimo y el menor en la región es de 324 dólares. El primer puesto se lo lleva Argentina, donde los trabajadores perciben 476 dólares mensuales como mínimo. Mientras que el último puesto es para México, donde los asalariados reciben 152 dólares por mes. En Uruguay, el salario mínimo es de 373 dólares, y en Chile es de 346. Le siguen Colombia (307,9 dólares), Brasil (306,8 dólares) y Perú con 268 dólares. Así lo demostró el estudio 'Trabajo Decente en América Latina', de la Red Latinoamericana de Investigaciones sobre Compañías Multinacionales (RedLat).

Sin embargo, no todos los trabajadores alcanzan a cobrar el sueldo mínimo. En Perú, por ejemplo, el 50,1% de los trabajadores percibe ingresos por debajo del mínimo. Le sigue Colombia donde un 48,3% gana menos dinero que el piso establecido. Esta misma situación le ocurre al 28,8% de los trabajadores de Argentina, al 25,4% de Brasil, al 20,2% de México y al 21,1% de los trabajadores chilenos. El mejor resultado en este aspecto es para Uruguay, donde solo el 8,5% de la población asalariada no accede al salario mínimo. Otro dato que se desprende del trabajo de la RedLat es que es la diferencia salarial entre hombres y mujeres sigue siendo muy alta en la región, con una clara ventaja para los hombres.

El país con la mayor diferencia es Perú, donde los hombres pueden llegar a ganar hasta un 43,8% más que las mujeres. El siguiente país más desigual en este sentido es Argentina, donde las personas del sexo masculino obtienen un 34% más de sueldo que las féminas. En Chile se repite la desigualdad con 29,7% más para los hombres. En Brasil con un 25,5%, mientras que en Colombia el desequilibrio favorece en un 20,2% a las ganancias del sexo masculino. En México esa diferencia es del 18,5%. Por último, Uruguay es el país donde menos se evidencia la discriminación por género. Allí los hombres reciben un sueldo 5,9% veces mayor que las mujeres.

viernes, 12 de agosto de 2016

El sultán, el zar y el futuro de Siria

Robert Fisk, La Jornada

Este martes el sultán se reunió con el zar en la sede real de San Petersburgo. Y el califa de Damasco habrá observado desde Siria con la convicción de que la política del partido Baaz habrá demostrado su valía una vez más. ¿La política? Esperen. Y esperen.

Porque, en el momento preciso en que el poder de Turquía sobre Siria –su papel semejante al de Pakistán como conducto hacia el dinero del golfo Pérsico, sus rutas de contrabando hacia el Isis, Al Qaeda (o Jabhat al Nusra, o Fatah el Sham o el que sea)– parecía una amenaza abrumadora para Damasco, surge el misterioso golpe en Turquía, su ejército es esterilizado, y el sultán Erdogan se escurre a San Petersburgo para sacar a su país de la OTAN y llevarlo hacia la Madre Rusia.

Y todo esto, cuando los ejércitos rebeldes en Siria vuelven a sitiar a las tropas del gobierno en Alepo con la mira de reabrir sus rutas de suministro hacia Turquía.

jueves, 11 de agosto de 2016

Bancos estresados, estímulos monetarios y consecuencias neoliberales

Paula Bach, Izquierda Diario

Una buena para la economía europea: las recientes pruebas de resistencia de los bancos arrojaron mejores resultados que en 2014. La mala es que nadie cree en la validez de las pruebas. El resultado: aunque la mayoría de las 51 entidades sometidas al simulacro lo superó con éxito, en los días inmediatos posteriores, las pérdidas de las acciones bancarias superaron los 45.000 millones de euros. Una semana después la tendencia continuaba y la banca europea había perdido cerca del 4% de su valor bursátil.

De todos modos, tampoco la totalidad de los bancos pasó el test satisfactoriamente. La nota la dio el italiano Monte dei Paschi, el tercer mayor banco de Italia, que hubiera quebrado de hacerse realidad uno de los peores escenarios del simulacro. Horas antes de conocerse los resultados del “juego” se supo que en el “mundo real” el banco había sido sometido a un rescate que involucra una titularización de activos incobrables de magnitud sin precedentes en Italia. También dos bancos irlandeses, un banco austríaco y los alemanes Deustche Bank y Commerzbank, mostraron situaciones de diversa vulnerabilidad.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Reforma monetaria: herejes contra excéntricos

Alejandro Nadal, La Jornada

Apartir de la crisis de 2008 han surgido nuevas interpretaciones y visiones sobre el papel del dinero y los bancos en la economía. Estas novedosas perspectivas monetarias son muy diferentes a los enfoques de la teoría económica convencional. Pero hoy existe una polémica entre los opositores a la teoría tradicional ubicados al interior de las universidades y los que trabajan desde la sociedad civil.

La nueva discusión gira alrededor de la teoría de la moneda endógena en una economía capitalista. La idea es sencilla y a partir de la crisis de 2008 existe una mejor percepción sobre la manera en que los bancos pueden crear moneda de la nada. Es decir, el funcionamiento de los bancos no se limita a recibir en depósito los ahorros del público para prestárselos a los inversionistas que los quieran invertir.

Desde la sociedad civil hoy se comprende mejor que antes que cuando un banco otorga un crédito a una persona le abre una cuenta con un saldo a su favor por el monto del préstamo. No necesita ir a su bóveda para ver si le quedan depósitos que pueda prestar. El banco crea efectivamente dinero de la nada. Pero la teoría económica convencional sigue aferrada a la idea de que los bancos comerciales privados son simples intermediarios entre ahorradores e inversionistas.

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